Tu Inner Coach©, Psicóloga y Psicoterapeuta integral
MENU

Madre y niño interno: tu raíz y fuerza vital

En el curso de nuestro desarrollo, nuestras vivencias y aprendizajes durante los primeros años de nuestra vida son fundamentales. En este sentido, las investigaciones especializadas han demostrado que la calidad del vínculo madre-hijo entre los 0 y los 7 años, sentará las bases de la autoestima del niño, de su inteligencia emocional y su capacidad para establecer relaciones saludables a lo largo de su crecimiento y en su adultez.

Así, si el niño ha aprendido que el apoyo de su madre es seguro y sus sentimientos hacia él son fuertes y explícitos a través del habla y del contacto físico, ese pequeño, más adelante, en su adolescencia y adultez, desde su amor propio y confianza en sí mismo, será capaz de crear vínculos favorables y estables con aquellas personas que ame y le interesen.

Siempre esperamos del mundo, consciente o inconscientemente, lo que hemos recibido en nuestro núcleo familiar temprano, especialmente de nuestra madre.

Además, el niño “bien nutrido afectivamente”, aprenderá a reconocer e interpretar adecuadamente sus emociones y estados de ánimo, respetándose a sí mismo en cada momento, aprendiendo y gestionando, cada vez con mayor eficiencia, sus propias vivencias. Es un niño vivaz, creativo, libre al jugar y expresarse, creativo, y así será el “niño interno” en el corazón del adolescente y del adulto.

Por otra parte, en la adultez, la baja autoestima, la vulnerabilidad ante situaciones de estrés y los problemas recurrentes en las relaciones (especialmente en las relaciones personales-afectivas) son condiciones asociadas a historias personales donde están debilitados los vínculos familiares, y de modo especial, la relación con la madre o la persona que cumple esta función.

La nutrición de tu raíz en el seno de tu hogar temprano, representa la fuente originaria de tu fuerza vital, base de la que dispondrás a lo largo de tu vida.

Sin embargo, en muchos casos, se sufren heridas en la infancia, lo cual se refleja en mayor o menor grado, en las tendencias que desarrolla el adolecente y el adulto a crear relaciones conflictivas o codependientes, limitaciones en se crecimiento profesional, laboral y económico, dificultades en el reconocimiento y gestión de sus emociones y estados de ánimo, estrés, trastornos de salud psicosomáticos (crear vínculo con el artículo correspondiente del Blog “Enfermedades psicosomáticas: ¿cómo nuestros desequilibrios psicológicos afectan la salud de nuestro cuerpo?”), etc.

Cuando reprogramamos tu vida desde tus raíces (crear vínculo con el artículo correspondiente de la sección “Servicios” de esta página) a través de técnicas especializadas, logramos la re-creación de una especial relación de amor, comprensión, reconocimiento y aceptación incondicional, apoyo, contención afectiva, entre tu yo adulto y tu niño interno, en un recorrido profundamente sanador.

El disponer de herramientas para que te mantengas conectado con tu Ser esencial y tus propias fuentes de nutrición emocional y de apoyo, entre otras ventajas:

  • Reconocerás, comprenderás y aceptarás incondicionalmente los rasgos de tu ser esencial,
  • Activará el desarrollo de tus fortalezas personales y autoestima,
  • Afianzará tu identidad única como ser humano valioso,
  • Optimizará tu estilo personal de expresar y vivir los afectos,
  • Te hará más asertivo y empático, y mejorará significativamente tu capacidad para crear y afianzar relaciones estables,
  • Impulsará tu auto-motivación, despertará tu creatividad, ensanchará tus horizontes de vida, y
  • Te incentivará a construir una visión de vida alentadora y moverte hacia lo que para ti es tu ruta de éxito personal y bienestar

Esta información puedes ampliarla leyendo el artículo de mi BLOG: 7 razones para aprender a conectarte con tus niño interno. Cliquea estos enlaces y conseguirás reflexiones más detalladas y útiles para ti.